En un contexto de creciente tensión política, la presidenta Dina Boluarte ofreció el pasado 28 de julio un Mensaje a la Nación que, si bien fue extenso, dejó vacíos significativos en temas que preocupan a millones de peruanos.
Mientras en las calles del Centro de Lima se desarrollaban marchas y protestas contra su gestión, en el hemiciclo del Congreso también se registraban gritos y reclamos por parte de algunos legisladores, evidenciando el descontento que atraviesa su gobierno.
A lo largo de más de cuatro horas de discurso, Boluarte abordó asuntos como desarrollo social, inversión en educación, salud y servicios básicos, pero evitó referirse con claridad a uno de los problemas más urgentes del país: la inseguridad ciudadana.
El congresista Roberto Chiabra fue de los primeros en reaccionar y cuestionó abiertamente la omisión del tema.
“No ha dicho nada importante sobre este tema. Si seguimos con fronteras abiertas, sin control, no vamos a frenar ni reducir la inseguridad”, declaró, reflejando la preocupación de millones de ciudadanos que observan cómo la criminalidad, el sicariato, la extorsión y la presencia de mafias extranjeras siguen avanzando sin una política clara del Ejecutivo.
En contraste, el defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, adoptó un enfoque más conciliador, destacando que Boluarte sí mencionó los derechos fundamentales. Sin embargo, este gesto no logró disipar la percepción de vacío en áreas críticas que afectan directamente la seguridad de la población.
Desde Simple Noticias remarcamos que la inseguridad ciudadana no puede seguir siendo ignorada en los discursos presidenciales. La ciudadanía exige no solo palabras, sino acciones firmes y concretas, ante un problema que ya se ha consolidado como una amenaza nacional y que exige respuestas inmediatas y efectivas.









